El mercado de automatización logística alcanzará 126.000 millones de dólares en 2029. Implicaciones para la disciplina de instalación.
Lo que impulsa ese crecimiento es un cambio estructural. Las cadenas de suministro están bajo presión para moverse más rápido, con menos errores y menor dependencia del trabajo manual. Los almacenes inteligentes ya no son un lujo, son la expectativa básica para operaciones competitivas.
Pero la escala y velocidad de adopción también conllevan riesgos. Implementaciones apresuradas, mal definidas o basadas en una mezcla tecnológica inadecuada para la operación rinden menos en ROI. La diferencia entre una solución de automatización bien integrada y una mal ejecutada es grande, y se refleja en tasas de picking, flujo, disponibilidad y coste total de propiedad.
En MERIXA, nuestros equipos ayudan a cerrar esa brecha. Ya sea una implantación de Kardex Shuttle 500 para almacenamiento denso de piezas, una integración de transportadores o un rediseño intralogístico completo, el foco está en soluciones que encajan con la operación, no al revés.
A medida que el mercado acelera hacia 2029, los almacenes que ganen serán los que invirtieron no solo en hardware, sino en integración de sistemas pensada. El mayor desafío que nos cuentan los integradores no es elegir el hardware correcto, sino seleccionar la disciplina de instalación adecuada para que el hardware funcione como se vendió.